Los meses siguen pasando y por mucho que Apple se empeñe en sacar pecho, las cosas no son lo que eran en la compañía de Cupertino. Es cierto que el iPhone X supone un soplo de aire fresco para la marca, pero ni eso parece será suficiente.

Después de años de espera, Apple ha dado al mundo lo que tantos anhelaban, un iPhone con nuevo diseño, un iPhone que se pone a la vanguardia de la innovación pero que como ya sabréis no es apto para todos los bolsillos.

El software no termina de cuajar

No obstante, el principal problema de Apple no está hoy por hoy en la falta de stock de su flamante buque insignia, el principal problema de la compañía se encuentra en el que hasta ahora ha sido su baluarte, su sistema operativo. Un sistema operativo que si bien ha supuesto un gran paso para los iPad, ha sido crítico para los iPhone.

No es novedad que una nueva versión de iOS traiga consigo diferentes problemas. Es conocido por todos que, si eres usuario de iOS por su estabilidad, actualizar un iPhone a la última versión los primeros meses no es una de las mejores ideas. Siempre ha sido así, pero con iOS 11 Apple ha ido más allá, haciendo que muchos nos preguntemos qué está pasando en la compañía, si es que esta ha perdido el norte.

Dos meses han pasado ya del lanzamiento de iOS 11 y, si bien es cierto que iOS 11.1.1 ha medio corregido los problemas de autonomía y rendimiento, la cosa está muy lejos de lo que era iOS 10.3. Y aunque muchos justifiquen este hecho mencionando la obsolescencia programada, la realidad es que iOS 11 no va todo lo bien que debiera ni siquiera en el iPhone X. Algo verdaderamente preocupante

La muerte de los dispositivos más antiguos

Una de las opciones que tenía un usuario descontento con la última versión de iOS era volver su dispositivo a la versión anterior del sistema, un proceso que por desgracia no es posible hacer en prácticamente ninguno de los últimos dispositivos soportados por iOS 11. Lo que ha significado prácticamente la muerte de estos.

Y no exagero al mencionar esto ya que, a pesar de que la compañía de Cupertino es más que consciente de los problemas de su última versión de iOS, esta sólo firma iOS 10.3 para los iPhone 6 S, lo que se traduce en que ni los poseedores de iPhone 5s, iPhone SE, iPhone 6 e iPhone 7, con sus respectivas versiones Plus, pueden volver atrás una vez hayan actualizado sus dispositivos.

¿Lo mejor? No actualizar

Un problema importante si tenemos en cuenta el pésimo rendimiento que ofrece iOS 11 en dispositivos anteriores a 2016. Así que por desgracia, y a falta de saber cómo terminará el año esta nueva versión de iOS, lo más recomendable hacer es avisar a todos nuestros conocidos para que, a pesar de la insistentes notificaciones del sistema, no actualicen a la última versión.

Una versión que, en lugar de mejorar el rendimiento de nuestros dispositivos como Apple anuncia en sus notificaciones del sistema, llega para destruir nuestra maravillosa autonomía y, en algunos dispositivos, también el rendimiento.

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