Las grandes compañías tecnológicas se nutren de nuestro consumo, y muchas veces la industria es la que trata de generarnos esa necesidad, algo que se ha repetido a lo largo de los años y que recientemente vimos con los smartwatch y que ahora lo estamos volviendo a vivir con los auriculares inalámbricos.

¿No se cambia el usuario? Oblígalo

Los auriculares inalámbricos no son ninguna novedad, son una propuesta muy interesante que lleva años con nosotros y que seguirá muchos más. Yo, personalmente, soy un gran fan de estos ya que el hecho de no tener que depender de un cable te da una libertad que, al menos en mi caso, me incita a escuchar más música y contenido en audio.

No obstante, las dos ultimas generaciones de smartphones están haciendo de esta propuesta una imposición, y es que salvando a Samsung, prácticamente todos los fabricantes han decidido eliminar el jack de 3,5 mm de sus dispositivos a fin de “reducir aún más el grosor de sus terminales”.

Con esto, los usuarios hemos visto como nuestros smartphone pasaban de tener dos conexiones físicas, como son el puerto de carga y el mini jack, a contar con únicamente un puerto que nos permite tanto cargar el terminal conectar nuestros auriculares. Una decisión que podría ser interesante pero que tiene tras de sí más sombras de lo que en un princio podríamos pensar.

Los fabricantes son los más interesados

¿Por qué decimos esto? Muy sencillo, al quitar el conector mini jack de 3,5 milímetros las compañías no solo “ahorran espacio” en sus dispositivos, también impulsan el mercado de los auriculares inalambricos al forzar a los usuarios a hacerlos más atractivos con la iluminación del puerto. Un mercado en los que ellos mismos empiezan a hacerse un hueco.

Hemos podido ver como todas las marcas que han eliminado el puerto mini jack de 3,5 milímetros han lanzado al mercado sus propios auriculares inalambricos. Ninguna marca te envía junto con el dispositivo unos auriculares inalambricos medianamente decentes no, te un auricular con conexión Tipo C para luego invitarte a comprar su auricular. Un auricular que es de todo menos barato.

Tecnología a un precio disparatado

Así podemos ver como compañías como Apple tienen en el mercado sus AirPods, los cuales tienen un precio de 179 euros, o Huawei con sus FreeBuds, los cuales la marca china vende por 159 euros. Y si bien los AirPods ofrecen un resultado más que decente, en el caso de los auriculares de Huawei la experiencia de usuario deja mucho que desear.

Aunque no todas han optado por este camino. Samsung, pese a tener en el mercado sus IconX, aún sigue incluyendo en sus smartphones la conexión de 3,5 milímetros. Tan difícil no será si la surcoreana ha conseguido ofrecer un dispositivo completo y delgado como el Galaxy Note 9 si tener que sacrificar dicho puerto.

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